El tratamiento con ozono ayuda a mejorar diferentes problemas cutáneos
Las alergias y otras afecciones de la piel suelen aparecer en distintas épocas del año, sobre todo en otoño y entre la primavera y el verano. Los síntomas más habituales son los picores, las rojeces, la irritación y la descamación, y se notan enseguida en un perro que se rasca mucho más de lo normal.
En estos casos, el baño de ozono se utiliza como cuidado complementario. El agua ozonizada reduce la inflamación y elimina los agentes irritantes que agravan estas molestias, y aplicada con regularidad ayuda a aliviar el picor y el enrojecimiento a largo plazo.
Lo aplicamos tanto en problemas leves como en situaciones más complejas, siempre con la valoración previa de tu veterinario: el baño no sustituye al tratamiento que te indique, sino que lo acompaña. ¡Pregúntanos por su caso!